11054 FIRMAS
 
   
 

“[...] no te metas con nosotros. Se ve que no aprendiste con la vueltecita que te dieron, la que te va a tocar va a ser en pedacitos [...]”

Lydia Cacho se encontraba en su casa trabajando el 29 de julio, cuando su radio móvil de emergencia se encendió. Ella respondió, pensando que se trataba de algún colega y escuchó una voz masculina que la llamaba por su nombre y dijo: "Ya te lo dijimos pinche puta, no te metas con nosotros. Se ve que no aprendiste con la vueltecita que te dieron, la que te va a tocar va a ser en pedacitos, así te vamos a mandar a casa, en pedacitos, pendeja".  

Lydia Cacho comenzó a recibir amenazas y sufrir acoso tras la publicación de su libro en 2005, donde exponía un círculo operante de pornografía infantil en Quintana Roo y Puebla. La periodista ha recibido continuas amenazas desde entonces y en algunas ocasiones en represalia de su trabajo como periodista y defensora de derechos humanos.


 
email
nombre
ciudad
país

 

Amnistía Internacional te informará de nuestro trabajo en defensa de los derechos humanos y protegerá en todo momento tu privacidad.

 

Dr. Alejandro Poiré Romero

Secretario de Gobernación

Sr. Secretario:

Le escribo para transmitirle mi profunda preocupación por las amenazas que ha sufrido la periodista Lydia Cacho incluyendo la última amenaza del pasado 29 de julio, cuando recibió una llamada a su radio móvil de emergencia para amenazarla de muerte.

Le pido a que garantice seguridad y protección a la periodista y se implementen las medidas que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ordenó desde 2009. De igual manera le pido que se realice una investigación inmediata, completa e imparcial sobre las amenazas de muerte y que aquellos que resulten responsables sean llevados ante la justicia.


Antentamente,