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Office of the Mayor
City Hall
121 N. Lasalle, room 507
Chicago, IL 60602
USA
Estimado Alcalde Daley,
Escribo para expresar mi preocupación acerca de las acusaciones de acuerdo con las cuales el departamento de policía (CPD) a tratado abusivamente a ciudadanos basándose en su orientación sexual. En particular, me preocupa un caso que ocurrió en el año 2006 que involucra a un hombre gay de nombre Alexander Ruppert.
Sé que el caso se encuentra bajo investigación, y me preocupan estas acusaciones porque forman parte de un patrón de abuso documentado en el reporte de Amnistía Internacional del 2006, "Stonewalled –todavía exigiendo respeto: Policía, abuso y malos tratos en contra de las lesbianas, gay, bisexuales y personas transgénero en Estados Unidos". En el caso de Chicago, los abusos han sido físicos y psicológicos. La víctima en este caso requirió atención médica después del incidente y afirma que los oficiales lo ridiculizaron y usaron lenguaje despectivo con respecto a su orientación sexual y otras características personales.
Si las investigaciones en la corte confirman las agresiones, tales conductas por parte de la CPD representarían una violación de los estándares internacionales de derechos humanos, específicamente en lo relacionado con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político el cual prohíbe la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes, así como la discriminación de cualquier tipo. Esto también contradice las directrices sobre el uso de la fuerza contenidas en el Código de Conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de las Naciones Unidas.
Deseo alertarlo sobre estos estándares legales internacionales porque como finalista para ser anfitrión en el 2016 de los juegos Olímpicos de Verano, Chicago está bajo un intenso escrutinio internacional. De esta manera, es preciso preguntarse como una ciudad que ha luchado para controlar la violencia de la policía durante tiempos relativamente normales responderá a las demandas de seguridad siendo anfitrión de los juegos olímpicos de verano. Reconozco que la ciudad de Chicago ha tomado medidas para mejorar las relaciones entre la comunidad LGBT y la policía así como rendir cuentas sobre ciertos casos relacionados con este tema, sin embargo, estas medidas no han sido suficientes.
Es preciso abordar temas relacionados con estos abusos por parte de la policía y la necesaria rendición de cuentas a nivel institucional e individual de manera previa a la llegada de los miles de visitantes que asistirán a los juegos Olímpicos de Verano en 2016.
Le suplico que declare públicamente su compromiso personal para hacer todo lo posible y trabajar con la comunidad LGBT para resolver estos problemas. Ahora más que nunca, es importante enviar un fuerte mensaje a los ciudadanos de Chicago y a la comunidad internacional de que el abuso policial no será tolerado en Chicago.
Gracias de antemano por su atención en este asunto.
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